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5 Consejos para aprovechar tus Ensayos al Máximo

¿Estamos realmente aprovechando nuestros ensayos?

No es una fácil tarea la de montar una banda, de hacer «ensamble»: es muy distinto tocar solo en casa que conciliar las energías y la musicalidad de cada miembro del grupo e interactuar de una manera equilibrada. El tiempo y el espacio de ensayo sin duda es un elemento primordial, sumado al compromiso y preparación individual de cada uno. Aún así, a veces se nos olvida preguntamos…

Acá te expondré 5 consejos que, desde mi propia experiencia, pueden ayudar a aprovechar al máximo las instancias de ensayo:

Horario, puntualidad, calentamiento y sonido: El inicio del ensayo

Es importante que dispongamos un horario realista para iniciar los ensayos, que todos alcancen a llegar a la hora y así estemos en igualdad de condiciones y energías. Que todos alcancen a desconectarse de las actividades del día. Es recomendalbe estar con la energía puesta en lo que se va a ensayar. No es bueno llegar apurado y pensando en otras cosas, mejor dejar un márgen para que todos puedan estar cómodos: ni cansados, ni con hambre, ni con sueño, ni con la cabeza en otro lado.

  • Con 2 horas para un ensayo es suficiente si son bien aprovechadas y están todos en la misma dinámica.
  • 15 minutos bastan para armar, afinar y regular volúmenes y sonidos.
  • ¡No satures el tiempo de armado! Mantén lo mas posible el silencio, deja que los demás se regulen bien y afinen. Si ya estás listo, espera tranquilamente. ¡El ruido nos cansa, nos quita la energía que necesitamos enfocar en el ensayo!
  • Aprovecha el tiempo muerto para calentar tu musculatura, lo que aumentará tu desempeño notablemente.
  • Es muy buena idea dejar un día y hora fijos para el ensayo.
  • Puede ser buena idea dar un espacio de descanso a la mitad del ensayo, de unos 5-10 minutos, dependiendo del nivel de dispersión/concentración de las personas. Hay a quien le funciona mejor hacer todo de corrido.

Contribuir a que el otro se escuche: La importancia del balance sonoro

Es esencial (pensando en que el objetivo del ensayo es refinar nuestro sonido, nuestras canciones y nuestros arreglos) que procuremos oírnos lo mejor posible. Si necesitamos darnos un tiempo extra para esto, se justifica totalmente y se paga solo. A veces no nos ayudamos mucho en eso:

  • Por lo general el cantante es el que mas sufre, ya que su sistema de amplificación tiende a ser mas limitado. Mientras mas podamos bajarle a nuestro amplificador, sin perder perspectiva, mejor va a sonar el cantante y menos esfuerzo tendrá que hacer, dañándose menos (o nada) el aparato vocal. Esto ayudará a la hora de la presentación, donde, al tener un mejor sistema por lo general, se puede matizar mas. Si no está acostumbrado ya que tuvo que gritar todo el ensayo, le costará aprovechar estos recursos, en cambio, si tuvo la posibilidad de probar dichos matices en el ensayo, se le hará mas fácil.
  • Si somos bateristas, debemos de entender que no es necesario tocar siempre en fortissimo (o sea, tan fuerte como de el cuerpo). Si mantenemos una dinámica/matiz mas suave durante algunas secciones, lo mas probable es que las partes mas intensas, donde sí tocaremos fuerte, suenen mucho mejor. Como ejemplo, si escuchas un taladro por 20 minutos, ya no lo consideras un ruido fuerte e inclusive lo dejamos de oír (nos acostumbramos), en cambio si este es intermitente, si lo percibimos como fuerte.
  • Es importante ecualizar correctamente y elegir la cantidad de ganancia adecuada, según el estilo. Un concepto básico de mezcla, ya sea en vivo o en estudio, es el de darle un lugar a cada instrumento o elemento, en el ámbito de las frecuencias (graves, medios, agudos). Si tenemos 2 instrumentos con muchos agudos, estos compiten. Por ende, intenta ecualizar en función del resto de instrumentos. Una guitarra muy «high-gain», con muchos bajos, va a tapar al bajo y no le dejará libertad, aparte de que chocarán probablemente. Dentro del contexto de la banda, solo va a sumar «barro» a la mezcla general. Si quitas esos bajos, la banda gana en limpieza y por ende en pulcritud, el bajo se oye mejor y todos ganan. Como conclusión: no porque suene bien solo, va a sonar bien en la banda. ¡El sonido depende del resto de los elementos también!
  • El mismo consejo que va a los bateristas, es general: aprovecha las dinámicas de tu instrumento. A veces tienes que ser plano de fondo, y apenas sonar. A veces ni siquiera tienes que tocar, y eso va a sumar más que si estuvieses tocando. Otras veces, vas a ser el primer plano, con un solo. Todo depende de lo que la música pida. Escucha a los demás y verás qué conviene hacer y quién está en un primer, segundo o tercer plano de importancia.

Mantener un oído crítico: Detenerse, definir, arreglar, repetir, zanjar.

A veces avanzamos en el ensayo, haciendo las canciones de cabo a rabo, si detenernos. Las «pifeas», o errores, se van fosilizando en la canción, pasando a ser prácticamente parte de ella. Si realmente queremos sonar mejor, o hacer mejores arreglos, debemos pasar por un proceso muy natural: oír críticamente, identificar el problema, definir soluciones, probar, definir la mejor solución y repetirla hasta que se consolide. A veces nos conviene seguir con la canción y luego revisar la parte específica que dio problemas. A veces nos conviene parar en el momento que encontramos el error y corregirlo de inmediato (que para mí es lo mejor). Hay que identificar lo que mejor funcione para nuestro grupo y contexto. Es absolutamente necesario ser crítico y estar atento de qué podemos mejorar, qué podemos hacer para que la música sea mas digerible, para que el oyente se atrape mas en nuestro viaje.

Algunas ideas de elementos que típicamente podemos revisar, refinar o arreglar:

  • «Este ritmo no nos sale igual, no está apretado el corte»
  • «La rítmica no está clara/el bombo tiene que ir con el bajo, para que no choquen»
  • «Acá haría muy bien una pausa, un corte o un calderón»
  • «Esta sección debiese tener una textura distinta a la anterior, se tienen que diferenciar mas»
  • «Acá siempre nos apuramos/atrasamos, debiésemos mantener el pulso mas estable»
  • «Acá estaría muy bueno que lo hagamos un toque mas lento, que bajemos el tempo, para darle suavidad»
  • «El solo está demasiado largo y plano, le hace falta algo más»
  • «Acá la batería debiese marcar mas el cambio, tal vez con los toms o con un crescendo»
  • «No se nota que va a cambiar de sección, hay que prepararlo mas»
  • «En esta sección, la armonía no se entiende bien. Tal vez falta conducir mejor las voces»
  • Etc., etc., etc…

Recuerda siempre: el oyente tiene que entender la canción la primera vez que la oye. Nosotros, que la hemos oído muchas veces, ya la tenemos totalmente internalizada. Hay que intentar oír de forma objetiva y tomando en cuenta esa «primera escucha».

El estudio personal: La «tarea para la casa»

Es esencial que definamos, al final de cada ensayo, y a modo personal, qué necesitamos estudiar para el siguiente ensayo. Si llegamos a ensayar claros, con nuestro repertorio resuelto, vamos a disfrutarlo y quedaremos conformes con el resultado. Si no nos preparamos, probablemente nos frustraremos y no vamos a disfrutar el hacer música. Siempre depende del tiempo que dispongamos, pero no es necesario que sea una hora. Tal vez con 15 minutos, 3 veces a la semana, basta.

Algunas ideas de qué preparar:

  • Ese solo que quedaste en hacer para el tema X.
  • Definir cómo voy a tocar esa secuencia de acordes, qué disposiciones quedan mejor.
  • Dejar clara una rítmica y sus variaciones, poder moverme con tranquilidad sobre ella. De ser posible, escribirla o bien entender su división. Poder llevarla encima de la negra o corchea, para saber cual es su relación con ésta, como referencia.
  • Practicar la disociación entre voz e instrumento, primero lento y luego cada vez mas ágil.
  • Practicar y definir los cambios de sección, desde la batería: que se note la estructura de la canción sin necesidad de más instrumentos.
  • Juntarse 15 min. antes del ensayo, entre bajo y batería a pulir una sección donde necesitan mucha coordinación y complicidad, o los cortes donde llevan unísonos.

Los objetivos realistas: ¿Qué vamos a ensayar hoy?

Mi último consejo es: plantéense objetivos realistas para cada ensayo. No es buena idea llegar al ensayo sin saber qué vamos a trabajar, o bien hacer siempre lo mismo o dejar que la dinámica de siempre nos lleve. Es esencial para marcar nuestro avance, definir metas y acciones concretas de avance. Aparte, al planificar el ensayo de antemano, damos el espacio para que cada uno prepare su material antes de éste, respecto a lo que se va a ensayar.

A continuación algunos ejemplos de planificaciones, para un ensayo de 2 hr.:

  • «Vamos a dedicar 1 hr. al tema nuevo (tal vez 40 min. sección por sección y 20 min. como un todo), y luego en la otra hora vamos a pulir la canción X y la canción Y, por media hora cada una»
  • «Vamos a dedicar 1 hora a definir bien todos los cortes y secciones conflictivas (que ya vienen identificadas) de todo el set del toque del viernes, y luego otra hora a tocar el set completo»
  • «Vamos a definir los arreglos de 2 canciones que aún no están totalmente definidas, X e Y: le daremos una hora a cada una.»
  • «Vamos a improvisar libre una hora y grabarlo. Luego oiremos la grabación para ver si hay alguna idea interesante, para ampliar nuestro lenguaje»

¡Espero que puedas aplicar los consejos que te doy! He participado de muchas agrupaciones, a veces he armado grupos muy exigentes donde todo está escrito y es un esfuerzo mental grande, he tocado en algunas orquestas pequeñas, y creo que lo que expongo es un resumen de lo que es totalmente necesario. Al menos darle una vuelta y aplicarlo a nuestro modo, como a nosotros nos resuene y nos haga sentido.

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